En el caso de empresas cuyas actividades adyacentes sean el delivery, como l son las tiendas departamentales tienen que suministrar a sus vehículos de reparto ya sea con gasolina o diésel y en este sentido el control sobre la dosificación se vuelve en parte medular de la operación.
El alma de este tipo de empresas es el poder cumplir en tiempo y forma los envíos que tienen previstos en el tiempo correcto y en las mejores condiciones posibles. Esta actividad además de ser cubierta en tiempo y forma debe ser cubierta con equipos que respondan al aspecto de seguridad.
